martes, 29 de diciembre de 2009

Retorno al Hogar


—…¡Y puedo sacar adelante a mis hijas sin vos!— Gritó con una fuerza que sacó de todo ese odio que había acumulado durante toda su vida.

—
¡Vos hija de la gran puta!— Mientras le gritaba eso se acercó corriendo con el palo de trapear en la mano. Se escuchó el ruido del palo quebrándose y un quejido, nada más. –Vos no vas a poder mantenerlas con esas tus putas piernas quebradas ¿va? Ahora me quedo en esta tu mierda de casa.—

Y regresó.


imagen: http://2.bp.blogspot.com/_w42FqS9xyYo/STyRPgXxC4I/AAAAAAAAABrY/7wftDO2dhw8/s400/palo_de_trapear.jpg