Mostrando las entradas con la etiqueta militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta militar. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de mayo de 2014

Batalla Holográfica



-¡Martínez!- dijo en voz alta y con una postura recta, impecable.  Se presentaba ante las autoridades que lo había hecho llamar.  Era un veterano de las guerras y conocido por la habilidad de manejar a dos o tres soldados-robots al mismo tiempo,  nadie más podía hacerlo y los que lo había intentado terminaban con un infarto cerebral.

Después de las instrucciones tomó el lugar y se colocó el casco para iniciar la batalla.  Seleccionó la función de multi-soldado, su especialidad.  Se preparó pensando en los enemigos, en lo malo que habían hecho y en lo que se merecían.

Hizo click en “INICIO”.  Dio un grito.  Los tres Robots salieron corriendo al mismo tiempo.  En una mano disparaban cargas desintegradoras y en la otra tenían un sable luz brillante color rojo.

Martínez perdía el control por completo cuando ya estaba dentro de la máquina de realidad virtual holográfica.  Degollaba a sus víctimas, a los llamados terroristas, a muchos los dejaba vivos sin los brazos o sin las piernas, los hacía sufrir como se lo merecían, en su fantasía brillaba la idea de rasgar los cuerpos con sus dientes para sentir la sangre recorrer en su boca.  Era una máquina de matar.  Por ello lo llamaban, era su especialidad asesinar sin piedad a todos: niños, ancianos, mujeres, hombres, todos por igual, incluso con los débiles se ensañaba más.

-Batalla Terminada- le anunció la computadora.

-Batalla terminada- volvió a repetir el aparato.

-Batalla terminada- Salió nuevamente en la pantalla con luces de emergencia parpadeantes porque Martínez no se detenida, seguía matando a los que encontraba en su camino, sin misericordia.

-Bata… … … -Desconectó la pantalla auxiliar que le llamaba y siguió su trabajo favorito con rabia y manejado a los tres soldados-robots que tenía en su poder en alguna parte del mundo.  No se detenía para nada.

http://esp.rt.com/actualidad/public_images/017/01731032f346ef6be6fc91f0cda730e8_article.jpg

miércoles, 3 de abril de 2013

El Lugar del Día Después



      Ellos vivían en un lugar muy lejano, ahí las noticias llegaban al siguiente día de ser publicadas.  Todos los sucesos eran conocidos tiempo después: La revolución del ´44, la contrarrevolución del ´54, los golpes de estado, la firma de la paz, todas las noticias las sabían al inicio del siguiente día.


      Una vez se enteraron que dos potencias tenían conflictos.  Todo el mundo tenía mucho miedo de las bombas nucleares.


      Un día se levantaron y les extraño que el diario del día anterior no llegara.  Esperaron y esperaron, hasta que una luz cegadora, terriblemente calurosa los desapareció.

imagen: http://iarnoticias.com/images/varios/5_bomba_nuclear_3.jpg

jueves, 4 de octubre de 2012

Cuidador-Centinela-Militar


Cuando no cerraban los ojos como debía de ser el cuidador-centinela-militar se acercaba para hacerlos cerrar: Primero con alguna música cursi.  Si esto no funcionaba intentaba con algún programa creado para idiotizar o con un holograma de una vida feliz dentro de un centro comercial.  Pero cuando eso resultaba ser inútil y los sujetos se resistían y mantenían los ojos abiertos el cuidador-centinela-militar tomaba un mazo y se los estrellaba en el rostro hasta dejarlos ciegos.   Muchos sujetos murieron, otros dejaron de resistir, otros más prefirieron cerrar los ojos con todas sus fuerzas desde el inicio.



imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjeoKb99YKZZLEfxPUdVwRJvfFPzAI4t4idR2lGmvQbEnLuQB4uOm7NeD4h21Q7epJCGj-2mBkpXcj7Zg6Q5_BS-yu7B_iY1QZOyoJuBubOR1ITHRza9ZlU3qvSi0zfXSoNWCJ9nsBNGyU/s400/dictadura-militar.jpg 

(en respuesta a los acontecimientos de muerte y violencia hoy 4/10/2012 en Guatemala, en donde hubieron 6 muertos y varios heridos en Totonicapán)

lunes, 10 de octubre de 2011

Un Mundo de Valores



 I

            Frente al espejo se paraba con una rectitud impecable, lo hacía todas las noches antes de ir a acostarse.  Se desnudaba por completo, dejaba el uniforme de diario: la corbata, el saco, el pantalón, los zapatos negros, la camisa, etc. y se ponía el otro, el que usó en el pasado, ese con las manchas que se olían a pesar del tiempo, que flotaban como fantasmas buscando una justicia perdida, sintiendo eso se excitaba aún más, se sentía grande.  Permanecía así, admirándose, sintiéndose el amo y señor de su país hasta que ese narcisismo militar lo dejaba.  Terminaba ese ritual con un firme saludo a un general que estaba en el reflejo.


II

            A veces la conciencia, que era pequeña, se despertaba e impedía que el sujeto conciliara el sueño, lograba que el apetito se esfumara, lo arrinconaba en el gran espacio de la casa; eran días malos, porque a pesar de ser diminuta pesaba mucho.  Eran días oscuros como él les decía.

            Para desaparecer esa mísera molestia, visitaba a las putas más caras y a las de menor edad, siempre acompañadas de una línea de polvo y otros narcóticos.
            Al siguiente día, la conciencia había desaparecido, había muerto, había sido enterrada en esas sesiones de lujuria que únicamente Sade podría describir; ya podía continuar con su trabajo, listo para dar el discurso con grandes gritos cuasievangelizadores.



imagen: http://www.blogcdn.com/noticias.aollatino.com/media/2011/05/silueta-hombre-430vm052511.jpg

sábado, 30 de julio de 2011

Historias Cuatro X Cien

*
      Se miraban detenidamente, sin pestañar, sin hacer movimiento alguno, sabían que hacerlo podría propiciar el desequilibrio y derrumbar lo construido durante los siglos de los siglos.
    Una vez, uno de los personajes intentó hacer algo sin despegar la mirada, pero eso ocasionó muchos problemas que no han podido solucionar. En otra ocasión el otro personaje pestaño porque había algo molesto a su alrededor, un viento pequeño que navegaba por esos lugares, y destruyó un sin fin de elementos mágicos nacidos durante el equilibrio.
    De esas experiencias, los dos personajes, desnudos, mantienen las miradas detenidamente tratando de no perturbar otros mundos.
**
     -De quien menos había sospechado era de ti, Pedro Luis…- se escuchó dentro de la casa, estaban todos reunidos viendo la telenovela, emocionados a pesar de saber el final.
     A fuera estaba ella esperando al primer cliente de la noche. Sabía que vendría el mismo de siempre, todos eran iguales, con deseos de carne fresca. Al final la dejaban en el cuarto del motel envuelta en olor a sexo y sudor.
     Se detuvo un carro con el primer cliente, ella se acercó despacio apretando con fuerza una diminuta muñeca que tenía dentro de su bolsa tratando de olvidar su niñez.
***

   De quien menos había sospechado era del “Chucho-Lobo”, esa temible bestia, ese salvaje ser, enorme, de pelaje negro, cola larga y colocha, orejas puntiagudas y ojos del color de la sangre.
      Sabía de la existencia de la llorona, del sombrerón y de la siguamonta; me protegí de ellos, pero nunca del “chucho-lobo”, eso terrible no se cruzó por mi mente.
     Ahora ese demonio devorador, con hambre insaciable se refugiada en el interior de nuestra aldea: Santa Ana. En el día parece un lugar apacible, pero cuando la oscuridad cubre el poblado con su manto se siente su sed a muerte.
 ****
      Llegaron de repente y sin aviso, ocultándose entre la sombra de los árboles que crecían alrededor del poblado. Tenían los ojos inyectados de rabia, en su sangre fluía un monstruo sádico entrenado para torturar al enemigo. Así fue como llegaron: como fantasmas, como ágiles depredadores, como seres sedientos de muerte.
      Todos morimos esa madrugada, los hombres fueron desmembrados, las mujeres violadas y quemadas; y los niños triturados entre las rocas y utilizados como alimento para los perros. Solo sobrevivieron bajo tierra los llantos, los gritos y la desesperación.
     Así como llegaron se fueron, con la misma rabia, odio y sadismo.
 
(basado en la propuesta del concurso de Los Buc Buc http://www.facebook.com/losbucbuc antes de Filgua)

lunes, 8 de junio de 2009

DUELO EN GUATEMALA POR EL ARTE LIBRE

sábado, 7 de febrero de 2009

Sociedad Común

I

Poc, poc, poc.

Se escuchaba el sonido de las botas de aquel personaje tan común. Entró a su oficina, una extensión de toda su persona. Era oscura, impenetrable, rígida, no cabían en ella ningún tipo de sentimiento o emoción a pesar que pregonaba en sus discursos el amor a todos.
Se sentó, dejó caer un escupitajo al suelo que cubrió con la suela de sus botas. Tomó la bella pluma adornada por una orilla de oro y se dispuso a firmar los nuevos reglamentos que él estipulaba:

— Real decreto número 23-2030: Por medio de este declaro la liberación de todos los detenidos si estos voluntariamente pasan por el área de educación civil…—

Estaba harto de mantener a tantos hijos de puta y lo único que hacían era comerse el dinero del pueblo, Suspiró fuertemente y en ese preciso momento entró un guardia:

—Este es el primer prisionero que voluntariamente decide recibir la “Educación Civil”—dijo el soldadito a pesar que en ese momento se estaba firmando el decreto.

—Bueno muchachos, utilicen sus habilidades especiales y empiecen por los oídos, después por las manos y de último déjenme los ojos—con una sonrisa y restregándose las manos— esas son las partes que me gusta desprender.

II

Se sentía un Héroe, había logrado que todos fueran creyentes, todos se arrodillaban ante él sin excepción alguna. Si sucedía cualquier diferencia, el Gobierno Central del Mundo se hacía cargo de borrar de la faz de la tierra a la ciudad entera en donde vivía el revolucionario, por que preocuparse de un solo sujeto, era mejor así, el blanco era seguro.
III

— ¿Qué armamento utilizamos para esta guerra mi señor?—

—La más letal, la que cause el mayor daño a todos en ese lugar, así dejan de hacer preguntas los demás. Usa la bomba GR4. —

—Pero…, esa está prohibida por el Gobierno Central del Mundo. —

—Cállate y dispara que yo soy el puto Gobierno Central del Mundo. —
.
.
.
.
.
.
.